Cada vez más celebridades abandonan el veganismo tras años de promoción de este estilo de vida. Desde problemas de salud hasta necesidades físicas y profesionales, las razones detrás de este cambio evidencian la importancia de una dieta equilibrada que incluya proteína animal.
En los últimos años, el veganismo ha ganado terreno como una tendencia popular entre famosos y figuras influyentes. Sin embargo, una nueva corriente empieza a surgir ya que, cada vez más celebridades que abogaban por esta dieta, han decidido abandonarla, citando motivos de salud, bienestar o simplemente preferencias personales. Este fenómeno genera preguntas sobre la sostenibilidad y los efectos reales de una dieta 100 % basada en vegetales.
Vitalidad mermada al eliminar elementos esenciales
Entre los casos más notorios está el de Miley Cyrus, quien tras siete años de veganismo anunció en 2020 que había reincorporado proteína animal a su dieta. La cantante explicó que sufría problemas cognitivos que atribuyó a su alimentación estrictamente vegana y que experimentó una notable mejora tras introducir ácidos grasos esenciales provenientes de fuentes animales.
Este caso resonó con fuerza en la opinión pública por desafiar la narrativa habitual de los beneficios exclusivos del veganismo y, sobre todo, porque Miley fue una de las grandes impulsoras de las dietas veganas años atrás.
Agustina Cherri, conocida actriz argentina, también confesó que tras 16 años de vegetarianismo sintió la necesidad de volver a comer carne, especialmente durante su último embarazo. Cherri, quien era una de las promotoras más visibles de la alimentación basada en plantas, admitió que esta transición respondió a una necesidad fisiológica que no pudo ignorar.
Problemas de salud con dietas restrictivas
Otro caso emblemático es el de Liam Hemsworth, quien desarrolló cálculos renales atribuidos a su dieta vegana rica en oxalatos, compuestos presentes en alimentos como las espinacas y la remolacha. Este problema de salud lo llevó a abandonar el veganismo tras cuatro años de seguirlo de manera estricta. Su experiencia pone en perspectiva los riesgos potenciales de este tipo de elecciones si no se sigue una supervisión adecuada.
Pero no son los únicos. Anne Hathaway dejó el veganismo después de tres años cuando descubrió que su rendimiento físico mejoraba al reincorporar pescado a su dieta. Angelina Jolie también confesó que esta dieta no le proporcionaba los nutrientes necesarios y que casi le costó la salud. Incluso Zooey Deschanel tuvo que abandonarla debido a alergias alimentarias que complicaban su capacidad de mantener una dieta equilibrada.
Este cambio de postura entre figuras influyentes pone en el centro del debate la importancia de una alimentación equilibrada y personalizada. Si bien el veganismo puede ser una opción viable para algunos, no siempre resulta adecuada para todos los organismos o estilos de vida.
Grandes carencias nutricionales
Estudios recientes también indican que los veganos pueden tener mayor propensión a enfermedades como fracturas óseas debido a la falta de ciertos nutrientes esenciales, como la vitamina B12, el hierro hemo o los ácidos grasos omega-3 de cadena larga.
En contrapartida, las dietas que incluyen carne, siempre que sean balanceadas, ofrecen una fuente completa de nutrientes esenciales que contribuyen al bienestar físico y mental. Además, la carne es rica en proteínas de alta calidad, hierro y vitaminas como la B12, fundamentales para prevenir problemas de salud como la anemia y para mantener un adecuado rendimiento cognitivo y energético.
El regreso de estos famosos a dietas omnívoras también plantea reflexiones sobre las elecciones alimenticias influidas por tendencias y la importancia de escuchar las necesidades reales del cuerpo. Como dice Samuel L. Jackson, quien alterna entre el vegetarianismo y la carne según sus exigencias laborales, “el cuerpo sabe lo que necesita, y hay que escucharlo”.



