La Comisión Europea ha publicado sus perspectivas a corto plazo para el verano de 2025, en las que se anticipa un descenso generalizado en la producción de carne de vacuno, porcino y ovino dentro de la Unión Europea.
El informe, analizado por AHDB, detalla que las causas principales se encuentran en la reducción de los rebaños reproductores, la falta de competitividad frente a mercados terceros y factores sanitarios como la peste porcina africana.
Carne de vacuno
En el primer trimestre de 2025, el aumento del peso medio de las canales en la UE, impulsado por los altos precios del ganado, compensó parcialmente las caídas de sacrificio en países clave como Francia, España y Alemania. Aun así, la producción neta de carne de vacuno para el conjunto del año se estima en 6,73 millones de toneladas, un 1,3 % menos que en 2024.
El consumo per cápita se mantendrá estable, en torno a 9,9 kg, a pesar del encarecimiento del producto. En el comercio exterior, las exportaciones caerán un 4 % debido a la pérdida de competitividad frente a Brasil y Argentina, mientras que las importaciones crecerán un 5 %, especialmente desde el Mercosur. Por el contrario, las compras a Reino Unido cayeron un 11 % entre enero y abril.
Carne de porcino
La producción de carne de cerdo se mantendrá prácticamente estable en 21,2 millones de toneladas (-0,4 % interanual). Aunque los pesos de canal y la producción del primer trimestre fueron mayores, la menor cabaña de cerdas reproductoras afectará al segundo semestre.
El consumo se mantiene sin cambios, apoyado en su precio más competitivo frente a otras carnes. Sin embargo, la falta de competitividad internacional, el incremento de la producción en países como China y Reino Unido, y la prolongación de la investigación antidumping con China hasta finales de año, provocarán una reducción del 3 % en las exportaciones, que se quedarán en 2,86 millones de toneladas. Las importaciones aumentarán un 1 % gracias al suministro británico.
Carne de ovino
La producción de carne de ovino en la UE caerá un 2 %, hasta 518.000 toneladas, pese a que el mayor peso de los corderos ayude a amortiguar la reducción de sacrificios. Este descenso responde al declive estructural del rebaño europeo, que podría acentuarse en 2026.
Los precios se mantienen altos, 47 céntimos más que en la misma semana de 2024, sin que ello afecte al consumo, gracias a la importancia cultural del cordero en determinadas festividades. Las importaciones crecerán un 6 % impulsadas por los envíos desde Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia, entre otros. Las exportaciones muestran un comportamiento desigual: aumentan hacia Argelia y Marruecos, pero caen un 38 % hacia Reino Unido. El balance global apunta a una ligera reducción del 1 % en las exportaciones, hasta alcanzar las 32.600 toneladas.



