La reciente imposición de un arancel del 15 % a las exportaciones europeas a Estados Unidos ha generado inquietud en el sector cárnico español, que aunque valora positivamente que se haya evitado una subida al 30 %, considera que el acuerdo sigue penalizando la competitividad de sus productos en uno de los mercados más relevantes fuera de la UE.
El acuerdo, cerrado este fin de semana entre la Comisión Europea y la Administración estadounidense, introduce un nuevo marco arancelario con implicaciones directas para el conjunto de la industria agroalimentaria, y especialmente para las empresas cárnicas con presencia en EE. UU., un mercado que en 2024 absorbió más de 102 millones de euros en exportaciones cárnicas españolas, con un crecimiento del 29,4 % respecto al año anterior.
Una mejora relativa, pero con incertidumbre
Desde Anice, su director general, Giuseppe Aloisio, ha señalado que el nuevo escenario arancelario supone “una mejora relativa respecto al anterior”, pero ha insistido en que todavía es necesario “conocer la letra pequeña del acuerdo”, especialmente en lo relativo a los productos que puedan beneficiarse de un arancel cero. Aloisio también ha subrayado la importancia de que las autoridades comunitarias y nacionales defiendan el acceso competitivo del sector cárnico español en mercados clave, y ha alertado del posible efecto desincentivador del acuerdo en términos de inversión exportadora a medio plazo.
Por su parte, la FIAB ha calificado el acuerdo como “injusto y desequilibrado”, destacando que penaliza a un sector que ya compite con condiciones exigentes en los mercados internacionales. La federación ha solicitado al Gobierno español y a la Unión Europea que impulsen medidas de acompañamiento y apoyo especialmente dirigidas a las pequeñas y medianas empresas cárnicas, que podrían verse más afectadas por el incremento de costes.
Postura crítica desde el ámbito agrario
Las organizaciones agrarias también han expresado su preocupación. La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha asegurado que “Trump puso sobre la mesa un dilema entre susto o muerte, y la UE ha terminado por aceptar unas condiciones claramente perjudiciales para sus agricultores y ganaderos”. En la misma línea, COAG considera que, aunque el acuerdo evita un escenario peor, sigue dejando en desventaja a las producciones españolas frente a competidores de países como Australia, Chile o Sudáfrica, con acuerdos más favorables en vigor.
Una industria clave para la economía española
El sector cárnico español cerró 2024 con una facturación de 41.337 millones de euros, consolidándose como la cuarta industria del país, y generando más de 122.800 empleos directos. En la actualidad, las empresas del sector exportan a más de 120 países, con una creciente orientación hacia productos de valor añadido y mercados exigentes como el norteamericano.
Aunque el impacto estimado del acuerdo sobre el PIB español se sitúa entre el 0,1 % y el 0,2 %, desde el sector se insiste en que las consecuencias podrían ser más significativas a nivel empresarial, especialmente para compañías con menor capacidad de absorción de costes o márgenes más ajustados.
El conjunto de entidades representativas del sector ha coincidido en reclamar una defensa activa por parte del Gobierno y las instituciones comunitarias para garantizar que productos estratégicos como el porcino curado, el ovino o las especialidades transformadas no pierdan competitividad ni presencia en el mercado estadounidense.



