Anice defiende una normativa sobre transporte animal que garantice el bienestar sin poner en riesgo al sector

Anice ha alzado la voz ante la propuesta de Reglamento Europeo sobre el Bienestar Animal en el Transporte, actualmente en tramitación en Bruselas. La organización advierte de que la normativa, en su redacción actual, carece de base científica y supondría un impacto desproporcionado sobre la cadena ganadero-cárnica, comprometiendo la competitividad y sostenibilidad del sector.

Desde principios de 2024, Anice ha trabajado de forma coordinada con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y otras organizaciones sectoriales, tanto nacionales como europeas, en la elaboración de alegaciones y propuestas de mejora. En total, se han presentado más de 3000 enmiendas al proyecto, lo que refleja la magnitud de las preocupaciones generadas.

Una normativa desequilibrada y de alto impacto

Según las estimaciones del sector, la entrada en vigor del Reglamento tal y como está planteado supondría una pérdida del 17 % en la producción de vacuno y del 7 % en porcino a nivel europeo. Esto conllevaría graves consecuencias para el abastecimiento, el comercio intracomunitario y las exportaciones, especialmente en países periféricos como España.

Además, las restricciones de temperatura y tiempo de viaje afectarían con mayor dureza a zonas con climas cálidos. Sólo en España se registran 87 días al año por encima de los 30 °C, lo que obligaría a realizar transportes nocturnos con consecuencias laborales, operativas y de seguridad vial. Estas limitaciones, junto con la inversión requerida en flotas adaptadas, elevarían notablemente los costes del transporte, estimándose un sobrecoste de hasta 85.000 € por vehículo.

Consecuencias en toda la cadena de valor

Anice alerta del efecto en cascada sobre toda la cadena ganadero-cárnica:

  • Ganadería: Reducción del número de granjas, pérdida de rentabilidad y menor capacidad de abastecimiento.
  • Industria: Escasez de animales para sacrificio, incremento de costes, y riesgo para la continuidad de exportaciones clave.
  • Distribución y consumo: Menor oferta de productos, subida de precios y efecto directo en la inflación alimentaria.

En palabras de Giuseppe Aloisio, director general de Anice:

“Las nuevas mayorías del Parlamento Europeo han entendido que el entorno global actual exige ser más competitivos. Esta propuesta es una oportunidad para que el sector articule una gran unidad de acción y defienda una normativa que garantice el bienestar animal sin destruir un sector clave para la economía europea.”

Colaboración nacional y europea

La Asociación continúa su labor de incidencia en colaboración con entidades como Fecic (España) y Assica (Italia), así como con eurodiputados y responsables de la Comisión Europea. Asimismo, forma parte activa de la Mesa Sectorial de Bienestar Animal, creada en febrero de 2024 por el MAPA para reforzar el diálogo con todos los actores de la cadena.

Desde Meat Life, valoramos la firmeza y el esfuerzo de Anice por defender una regulación equilibrada, realista y fundamentada. Es momento de garantizar el bienestar animal con soluciones viables y basadas en la evidencia, sin poner en jaque a una de las principales industrias agroalimentarias del país.

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